Un día en el restaurante, cuando no había muchos clientes, una de las camareras, Yuneisy, me preguntó dónde vivíamos en Miami... al enterarse de cuánto teníamos que pagar y cuánto tiempo nos tomaba llegar, se quedó, por decir lo menos, impactada... luego convocó un consejo (con algunas personas más del restaurante) y estuvieron discutiendo algo largo y tendido con mucha emoción en español... más tarde compartió su decisión conmigo: Mario, un camarero de mi restaurante, aceptó acogernos a Nadya y a mí en su casa por un par de semanas, ¡¡completamente gratis!! Tiene 40 años, está divorciado y tiene dos hijas que por ahora viven con su madre... además, nos llevará al trabajo en coche, lo que nos ahorrará mucho tiempo... sin pensarlo mucho, aceptamos... 2 b continued

