Una noche estaba sentada enviando currículums sin parar. Llega una respuesta de un supuesto empleador y me puse súper contenta. Empezó una larga correspondencia, él respondía muy rápido y con lenguaje de chat. Intentaba coquetear. ¡O_O! Me quedé en shock.
Incluso llamó al teléfono fijo; con esa llamada sentí un montón de emociones, desde un miedo terrible (me temblaban las manos, el corazón me latía a mil, y cuando sonó el teléfono, ¡lo miré como si fuera un traidor!) hasta orgullo por mi inglés (aunque si no fuera por las series en inglés, no habría entendido ni papa). Eran como las 12 de la noche en Minsk. Y estaba sola en casa.
Y entonces ocurre una situación que no encaja para nada en la vida normal de una familia corriente. Llega papá a casa (nótese, 12 de la noche), entra en la cocina y ahí estoy yo, sentada, hablando en inglés. ¡A mi papá se le pusieron los ojos como platos! A duras penas lo saqué por la puerta.
El primer shock: la hija, a la que nunca vigiló, a la que nunca obligó a estudiar nada, pero de la que nunca había escuchado ni una palabra en inglés, ¡entiende algo y hasta responde! )
Resulta que pensó que era yo(!) llamando a Estados Unidos, y ya estaba empezando a calcular en su mente cuánto dinero había gastado en la llamada.
Como resultó después, este empleador estafaba a estudiantes. Ay, y yo que ya me había hecho ilusiones. Y se me quitaron todas las ganas de buscar trabajo.

