No se puede decir en absoluto que no estuviera nervioso, pero no podía dejar que se notara. Aunque siempre he tenido mis propios métodos para deshacerme de los nervios, esta vez no funcionaron al cien por cien.
Además, el "americano" que se sentó a mi lado me ayudó a sobrellevar los nervios, dándome un poco más de confianza.
Resultado: Aprobado.
Ahora viene lo grande...
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